El nuevo lunes
18 al 22 de octubre de 2000

ECONOMÍA

Según denuncian funcionarios pertenecientes a la Agencia Tributaria, podría existir un grave bloqueo en la tramitación de un importante paquete de declaraciones de la renta referidas a la campaña 1999. Estos problemas, de carácter informático, afectan a las declaraciones que presentan irregularidades, por lo que una significativa cantidad de ellas están siendo dadas por buenas sin ser convenientemente revisadas.

En este contexto, además, resurgen los viejos conflictos siempre presentes en la Agencia, esta vez con los funcionarios del Cuerpo B, dispuestos a movilizarse. Entre otras reivindicaciones, denuncian que el Ministerio ha incumplido los compromisos adquiridos por ley en 1998, como el de elaborar el Estatuto de la Agencia1 para el cual ni siquiera existe un borrador, o crear el Cuerpo Técnico de Hacienda.


Los funcionarios del Grupo B comienzan las movilizaciones y denuncian bloqueos en la comprobación de las declaraciones de la renta del 99


Tambores de guerra en la Agencia Tributaria


    Periódicamente los cimientos de la Agencia Tributaria parecen temblar bajo el peso de la eterna confrontación entre los distintos cuerpos de funcionarios que allí conviven. De hecho, desde hace unos meses parecía reinar la calma en este organismo, hasta el punto de que algunos llegaban a hablar "balsa de aceite" para calificar la situación interna de la Agencia. Esto, en particular, ha sido cierto hasta ahora, en la medida en que todas las partes presentes en la Agencia han dado un plazo de cortesía a los nuevos responsables de l Ministerio de Hacienda, desde el ministro Cristóbal Montoro, hasta el secretario general Enrique Giménez-Reyna. Un plazo que, para algunos, está empezando a tocar a su fin. No en vano, prácticamente todos los colectivos reconocen que a estas alturas, los problemas que motivaron movilizaciones como las dos huelgas del año pasado -últimos precedentes de una larga lista- siguen estando ahora tan presentes como entonces, aunque sumados a otros nuevos, como las importantes complicaciones que se estarían viviendo en la tramitación de la declaración de la Renta 1999.

    De los diferentes cuerpos que conforman la Agencia -los del Grupo A, es decir, los inspectores; el Grupo B, llamado Cuerpo de Gestión de la Hacienda Pública; el C, D y E-todos, en un momento u otro, han planteado problemas. No obstante, en la actualidad, son los del grupo B los que parecen decididos a abrir nuevamente el fuego de las hostilidades dentro de este organismo. Denuncian sobre todo que se perpetúan los problemas estructurales de la Agencia, que hacen que el núcleo de 2000 funcionarios pertenecientes al grupo A, los inspectores, sean los que dirigen la Agencia, cobrando salarios muy superiores al resto (entre 10 y 12 millones al año, incluidos diversos complementos), y no ejerciendo la totalidad de sus funciones, ya que en muchos casos se limitan a firmar actas e informes elaborados indebidamente por otros funcionarios de rango inferior.

Compromisos.

    Denuncian que el ministerio ha incumplido de forma patente varios compromisos adquiridos en 1998, con motivo de una fase anterior de movilizaciones y de acuerdos pactados. En este sentido, en aquel momento la Agencia se comprometió a poner en marcha varias mejoras. Para empezar, iniciar el camino hacia la igualación de salarios. Según funcionarios del Grupo B, esta promesa se quedó en un aumento de sueldo de 10.000 pesetas al mes (cuando la diferencia de salario entre un inspector y un subinspector, que puede estar ejerciendo las funciones del primero, está en más del doble), que más tarde, fué prácticamente compensado con la reducción de otros complementos salariales. También el Gobierno se comnprometió a elaborar un Estatuto de la Agencia Tributaria, donde se intentaría solucionar los problemas estructurales de este organismo. Por otro lado, en la Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social de 1999 (aprobada a finales de 1998), en su disposición adicional 28, apartado 5, el Gobierno se comprometía, en el plazo de seis meses, a remitir a las Cortes un Proyecto de Ley de creación del Cuerpo Técnico de Hacienda, que sustituiría al actual Cuerpo de Gestión, y que supondría la desaparición, de hecho, de las especialidades (Subinspectores de Tributos, Gestión y Liquidación, Gestión Aduanera y Gestión Recaudatoria, que forman el Cuerpo de Gestión de la Hacienda Pública). Ninguno de estos dos proyectos ha sido puesto en marcha. Según algunas versiones existen borradores de ambos, que se están negociando, con mucha parsimonia, con las partes afectadas. No obstante, desde la Agencia Tributaria, fuentes autorizadas reconocen que aunque "hay papeles" de ambos, no se pueden calificar de borradores. De hecho, tampoco se atreven a adelantar plazos para que los dos compromisos sean hechos efectivos.

    Ante esta situación, asociaciones profesionales centradas en los funcionarios del llamado Grupo B, en el que se integran las distintas especialidades de Subinspectores de Tributos, Gestión y Liquidación, Gestión Aduanera y Gestión Recaudatoria, que forman el Cuerpo de Gestión de la Hacienda Pública, están empezando a hacer oír su voz. Se trata sobre todo de las organizaciones que, como Gestha, se centran en los funcionarios de las citadas especialidades, salvo la de los subinspectores. Esta asociación se encuentra pendiente de reunirse con el Secretario de Estado, que se había comprometido a recibirles en breve. En todo caso, y ante la posibilidad de que el diálogo o bien no se concrete o no llegue a ningún resultado, ya están barajando tomar medidas de presión. Para empezar, se sumarían a las movilizaciones que los sindicatos mayoritarios , CC OO y UGT, están convocando para exigir la compensación de la pérdida de poder adquisitivo por la subida de la inflación. Incluso, a partir de estas movilizaciones, podrían aprovechar para plantear otras nuevas.

    Los subinspectores, representados mayoritariamente en la organización sindical SIAT-USO aplazan por el momento cualquier decisión al respecto, aunque reconocen el profundo malestar que existe por el hecho de que los problemas se han perpetuado, a pesar de las promesas del Ministerio. La llegada del nuevo Secretario de Estado de Hacienda, Giménez-Reyna, y de Montoro al frente del Ministerio (ambos están bien considerados y su llegada ha sido recibida con esperanza), ha retrasado posibles decisiones al respecto. En todo caso, el secretario general de SIAT-USO, Celestino Trillo, ha señalado qué probablemente se tomen importantes determinaciones en el seno del Consejo Sindical (máximo órgano entre congresos) que SIAT celebrará los días 25 y 26 de octubre próximos.

IRPF

    Uno de los elementos que han multiplicado el malestar se centra en los problemas que se registran en estos días en la tramitación de la campaña 99 de la declaración del IRPF. Fuentes de los funcionarios de la Agencia Tributaria, sobre todo relacionados con el Grupo B, desde hace tiempo el que más problemas plantea de cara a su situación dentro de la Agencia, denuncian las complicaciones que se están registrando este año en la tramitación de la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio 1999. La causa de estas irregularidades se encontraría en la implantación de un sistema informático nuevo, o por lo menos, una versión más avanzada del existente hasta ahora. Este nuevo sistema consiste en someter a "filtros" las declaraciones, es decir, cruzar los datos que ya tiene Hacienda con los aportados por el contribuyente, para comprobar si ambos se corresponden. De no ser así, la declaración queda retenida, a la espera de ser verificada por los funcionarios de la Agencia. En la actualidad, según denuncian estas fuentes, pertenecientes a varios sindicatos, muchas de las declaraciones que presentan problemas se encuentran retenidas, y no son revisadas debido a problemas técnicos relacionados con los sistemas informáticos.

    Por ello, y con el fin de cumplir a pesar de todo los objetivos marcados por la Agencia, se estarían dando por buenos importantes paquetes de declaraciones irregulares (ver recuadro adjunto), que, en algunos casos, podrían ser revisados a posteriori, lo que acarrearía importantes perjuicios a los contribuyentes afectados. En todo caso, apuntan las fuentes consultadas, a finales de este mes de diciembre todas las declaraciones, tanto las correctas como las irregulares, tanto si han sido revisadas como si no, habran sido cursadas, de forma que, de puertas para afuera la campaña de la Renta 1999 podrá ser calificada de éxito total.

    Otro de los problemas que denuncian estos funcionarios se encuentra en el modelo 104 de declaración de la Renta. Este nuevo sistema, aún más simplificado que el que existía, estaba destinado a los contribuyentes que ganan menos de 3,5 millones de pesetas. Sin embargo, una información pública que algunos califican de "poco afortunada" y que "inducía a la confusión", habría llevado a que un importante número de contribuyentes se acogieran indebidamente a esta modalidad de declaración. En concreto, el problema se centró en que muchos contribuyentes que se encontraban en el margen correcto de percepciones, sin embargo tenían más de un empleador, lo que les quitaba el derecho a utilizar este sistema de declaración. Tras las pertinentes comprobaciones, se mandaron cartas a los contribuyentes que cayeron en este error, si bien en muchos casos ya estaban fuera de plazo para presentar sus declaraciones de forma correcta, por lo que podrían ser sancionados.

    Consultada al respecto la Agencia Tributaria, fuentes oficiales han restado importancia a estos problemas. En el modelo 104 reconocen que algunos contribuyentes se equivocaron, si bien se considera que se trata de una proporción "irrelevante". Estas fuentes han señalado que "ojalá todos los problemas que tiene la Agencia sean como éste". Sobre las irregularidades en las declaraciones que presentan incorrecciones, niegan estas informaciones, señalando que la actual campaña está completada al 90%, y recordando que la Agencia dispone hasta el 31 de diciembre para completar las devoluciones.

Catherine Mordos


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