MADRID. El PSOE presentará a mediados de abril la propuesta de su grupo de expertos (catedráticos y analistas) para reformar el actual sistema de tributación directa, en especial el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) cuyo modelo seguirá con la línea de tipo único (o doble) adelantada hace casi un año por el secretario de
Política Económica, Jordi Sevilla, según fuentes del partido.
La intención de los responsables económicos del PSOE es someter el documento a debate y discusión a nivel político y social, que reciba las observaciones de Gobierno, sindicatos, banca y demás sectores sociales y económicos, incluidos los grupos más refractarios a la reforma dentro del PSOE, como el antiguo sector guerrista o dirigentes de la vieja guardia renovadora.
Con las opiniones en la mano, y estudiada la propuesta concreta del Gobierno para
la segunda vuelta de su reforma del IRPF, la Ejecutiva de los socialistas cerrará y aprobará su modelo definitivo, que según las mismas fuentes estaría listo en julio o ya en septiembre, a la vuelta de las vacaciones de verano, según informa Europa Press.
La pasada semana, Sevilla subrayó que su propuesta de reforma tributaria supondrá un
sistema global, «más eficiente y justo», estable para los próximos cinco años, que favorecerá a las rentas del trabajo frente a las del capital, las del patrimonio y las que hacen uso del medio ambiente.
Menos tramos
La idea central de su propuesta es la de reformar la actual estructura del IRPF de seis tramos por uno o dos tipos impositivos corregidos, y la de sustituir las deducciones y desgravaciones por un mínimo de subsistencia que se descontaría de la cuota, informa Europa Press.
En su momento, los ejemplos que manejaba el Departamento de Sevilla para demostrar que su propuesta garantiza la progresividad fiscal pasaban por un tipo del 25% y
mínimos exentos de 6.000 o 12.000 euros, y por un tipo del 30% y mínimos de 9.000 o 12.000 euros.
La teoría de Sevilla, que según las fuentes consultadas ha sido ratificada por el grupo de expertos, es que el tipo único (o doble) permite reducir la presión fiscal sobre las rentas del trabajo, beneficia especialmente a las clases medias, mantiene una progresividad «suficiente» y equipara la tributación del capital y el trabajo.
La dirección del PSOE también entiende que este debate permite comparar posibles
alternativas al modelo actual del Impuesto sobre la Renta y consigue que la
izquierda «ponga al día» su pensamiento sobre el modelo tributario.
De esta manera, con una alternativa firme y a medio plazo que garantice la suficiencia, la progresividad y la equidad los socialistas pretenden hacer frente a la reforma del IRPF del Gobierno.