La nueva reforma del IRPF que está estudiando el Gobierno deberá suponer, si se quiere lograr efectos positivos para la economía española, un ahorro para los contribuyentes y, por lo tanto, para las familias españolas, de unos 2.400 millones de euros, según las estimaciones hechas públicas ayer por el director general del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), Juan José Rubio Guerrero.
|
Rubio presentó un informe realizado por el IEF organismo dependiente del Ministerio de Hacienda sobre el impacto económico de la reforma del IRPF en 1998 primer año de aplicación del nuevo impuesto. El informe señala que la rebaja impositiva media es del 13,64% respecto al año anterior.
Rubio afirmó que casi el 20% del incremento de la renta familiar que se produjo en 1999 se debió a la reforma del IRPF llevada a cabo ese año. Además, la rebaja impositiva favoreció especialmente a las rentas más bajas y también a las altas, pero menos a las rentas medias. Los contribuyentes con rentas más bajas pagaron un 60% menos.
Según Rubio, si se quiere que la nueva reforma del IRPF, que entrará en vigor en 2003, tenga los mismos efectos positivos que tuvo la anterior para la economía y el empleo, tiene que tener, como mínimo, la mitad de coste de la anterior, que cifró en unos 4.800 millones de euros. Rubio aseguró que la nueva reforma deberá dar apoyo especial a la familia y a ciertos colectivos desfavorecidos, como los discapacitados, para lograr tener efectos positivos sobre la economía y mantener los efectos generados por la reforma de 1998.
El director general del IEF anunció que se está estudiando introducir en el nuevo modelo una reducción de tramos impositivos de la tarifa, que quedarían en 4 ó 5, y que los tipos impositivos se quedarían en el 15% para el mínimo y el 46% para el máximo.
Rubio indicó que, en todo caso, el nuevo IRPF debe ser neutral con el ahorro y mantener los apoyos a la vivienda y los planes de pensiones. Así, anunció que la Agencia Tributaria estudia la posibilidad de hacer la declaración a los contribuyentes que, junto con sus ingresos habituales, se deduzcan por fondos de pensiones y vivienda, de forma que sólo tuvieran que firmar la liquidación.
El objetivo es simplificar las relaciones de Hacienda con los contribuyentes.
Por otra parte, la próxima campaña de la renta permitirá que los cónyuges compensen por primera vez sus cuotas diferenciales cuando una sea a ingresar y otra a devolver. El BOE publicó ayer los modelos de la campaña de Renta y Patrimonio, que recogen esta novedad.
|