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El Gobierno considera que la propuesta de la Comisión Europea relativa a impuestos sobre el automóvil, que aboga por
trasladar la fiscalidad de la compra al uso, "supondría trastocar los sistemas de financiación autonómica y local", al tiempo que sostiene
que este impuesto no entorpece las ventas de coches, "susceptibles de ser gravadas por encima" de las de otros bienes de consumo.
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Según una respuesta escrita del Gobierno, a la que tuvo acceso Europa Press, la aplicación de la propuesta comunitaria en los términos en que se ha formulado obligaría a reestructurar los sistemas de financiación para evitar que se produjera "un indeseado trasvase de recursos tributarios desde el nivel autonómico al nivel local".
En este sentido, el Ejecutivo recuerda que la iniciativa de Bruselas supondría transferir la carga del Impuesto de Matriculación, competencia de las comunidades autónomas, a un gravamen sobre el uso de los vehículos, que en este caso sería el Impuesto de Circulación, competencia municipal y diferente en cada ayuntamiento.
Asimismo, sostiene que el Impuesto de Matriculación es una pieza "clave" en el sistema de financiación autonómica, y recuerda que las comunidades tiene capacidad normativa para fijar el tipo impositivo, incrementándolo hasta en un 10%, si bien ningún Gobierno regional ha ejercido esta competencia.
El Gobierno defiende además la aplicación de un impuesto sobre la compra de coches, al argumentar que la adquisición de un automóvil pone de manifiesto "una capacidad económica susceptible de ser gravada por encima de lo que lo hace el impuesto general sobre el consumo".
Otras soluciones
"Desde esta perspectiva --añade--, es probable que la Comisión Europea esté yendo más allá de lo que razonablemente permite el principio de subsidiariedad, puesto que los problemas de funcionamiento de mercado interior que se aducen en la justificación de la propuesta pueden tener variadas y efectivas soluciones que no precisan de la supresión de los impuestos de matriculación o sobre la adquisición que existen en la mayoría de Estados miembros".
Sobre este particular, el Ejecutivo recuerda que catorce de los 25 miembros de la UE cuentan con impuestos sobre la matriculación o la adquisición, además del IVA. No obstante, este gravamen no existe en los principales países productores de vehículos.
En su argumentación, el Ejecutivo sostiene que el aumento de las matriculaciones que se produce año tras año --en 2004 se registró un récord de ventas de turismos y una progresión del 9,74%-- indica que la existencia del Impuesto de Matriculación "en nada entorpece el crecimiento del mercado nacional de turismos".
Producción en España
También explica que sólo el 18% de los coches fabricados en España están sometidos a este gravamen, puesto que el 82% restante se destina a exportaciones. Así, de los 1,51 millones de turismos matriculados en 2004, el 30% corresponde a producción nacional y el otro 70% procede de otros países.
Por lo que respecta a una posible rebaja del Impuesto de Matriculación, el Gobierno recuerda que, desde su entrada en vigor en 1992, todas las modificaciones efectuadas han tenido por objeto reducir su carga fiscal, por lo que asegura que el gravamen está "en proceso de reducción paulatina". |